Cocción de alfarería rifeña en ERA Cultura

Rompemos paradigmas, creamos sinergias, por supuesto también alianzas estratégicas. Todos estos binomios de palabras tan modernos han venido a sustituir a otros más antiguos como: “marco incomparable” o “desarrollo sostenible” (con el que nos hemos cargado el planeta, por cierto) etc. etc

Y es que con las palabras a veces ocurre lo mismo que con la aljofifa de fregar, que a base de usarlas tanto acaban oliendo mal. Eso es lo que me preocupa del empoderamiento femenino.


No debería ocurrir porque, a veces, detrás de unas palabras se ocultan unas necesidades terriblemente justificadas y el día 21 de Octubre de 2017 aquí, en ERA, desde donde escribo, más de cien personas tuvimos el privilegio de sentir, de tocar estas palabras: empoderamiento femenino. Y se hizo tangible, y se hizo necesario.

Esas palabras resonaron tan fuerte en nuestras almas que todos los presentes nos quedamos mudos de emoción, os cuento.

El viernes 21 de octubre gracias a la Profesora María Lazarich y al equipo de investigación que dirige, HUM 812, aquí en ERA Cultura tuvimos una práctica de arqueología experimental, aunque tampoco debería llamarse así, porque nuestras amigas Fatima Cherkaoui y Sfia El-Asri, alfareras de la aldea de Slit (Ouezzane, Marruecos), no estuvieron realizando ningún experimento, lo que hicieron fue ni más ni menos que realizar una COCCIÓN A CIELO ABIERTO, utilizando la misma tecnología que se viene empleando desde la prehistoria.

Lo hicieron con toda la naturalidad y sencillez de los que se sienten verdaderos profesionales de una técnica aprendida en su más tierna infancia y que se remonta, a lo largo de la historia, de generación en generación, hasta perderse en la noche de los tiempos a más de 8000 años atrás. Y sin embargo para ellas no es más que un acto cotidiano como el que realizamos nosotros cuando ponemos en marcha nuestra lavadora.

Aquella noche la máquina del tiempo funcionó en ERA y todos viajamos a tiempos remotos. Todos los elementos: la temperatura del anochecer, la puesta de sol desde donde disfrutamos los intensos rojos y violetas sobre la bahía de Cádiz, el calor del fuego, sus llamas y, sobre todo, la cara de emoción de los amigos, nos hicieron remontarnos a épocas ancestrales… ...Todo acompañó.

Esto, como comprenderéis, fue una eclosión hermosa de un proyecto en el que un montón de gente lleva implicada y trabajando muchos años pero cuyo objetivo es el de EMPODERAR a estas mujeres rifeñas para que ellas vean y comprendan el valor que ellas mismas poseen por ser herederas legítimas de unos conocimientos que están al borde de la más triste extinción. Queremos hacerles ver que esas piezas tan cotidianas que para ellas y sus congéneres apenas tienen valor, para nosotros son piezas de museo únicas e irrepetibles, cada una de ellas. Desgraciadamente ellas no son conscientes de que son poseedoras de una sabiduría y unos conocimientos que, como no nos pongamos las pilas, se llevarán a sus tumbas y perderemos para siempre.

Aquí en ERA tienen su casa, las puertas abiertas de nuestro hogar y de nuestros corazones. Queremos sumarnos a este reto tan mágico, liderado por la Doctora en Prehistoria María Lazarich y que, desde ERA Cultura, entendemos como necesario y poderoso que es el de EMPODERAR a estas mujeres para que sean conscientes del valor que representan por ser guardianas de procesos paleotecnológicos ancestrales y depositarias de un legado cultural que debe ser responsabilidad de todos proteger.